DECLARACIÓN INSTITUCIONAL EN El DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer el Gobierno gallego quiere reafirmar su compromiso con la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, y reconocer el trabajo de las mujeres que, tanto de forma individual cómo colectiva, permitieron que los dos sexos alcanzaran la igualdad ante la ley y dieron importantes pasos para erradicar las distintas formas de discriminación que impiden a las mujeres el ejercicio pleno de sus derechos.
Desde el Gobierno gallego estamos convencidos y convencidas de que la vida económica, y en particular el mundo laboral, es uno de los ámbitos fundamentales de la promoción de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. En nuestra sociedad, el desigual reparto entre los géneros de las responsabilidades familiares y del hogar constituye uno de los principales obstáculos para la participación plena de las mujeres en el mercado laboral, así como a su permanencia y promoción dentro del mismo. 
La conciliación entre la vida personal, familiar y laboral y la corresponsabilidad en el ámbito doméstico y familiar constituyen unos de los grandes retos del siglo XXI. 
Así la conciliación de la vida personal, familiar y laboral es una problemática compleja y conflictiva para una parte de la ciudadanía, las mujeres, que viven en primera persona este conflicto, pero también lo debe ser para los hombres, las familias, los ayuntamientos, las empresas, el mercado laboral y la sociedad en general.
Es importante conocer estas consecuencias en la vida de las personas, pero también para la sociedad en su conjunto para ser conscientes del alcance del problema y para buscar soluciones que vayan a la raíz del mismo. No se trata de ayudar a las mujeres para que puedan trabajar y llevar el hogar sino de repartir tareas y responsabilidad para que tanto hombres como mujeres, disfruten y ejerzan los mismos derechos y las mismas responsabilidades.

 
La falta de corresponsabilidad y las dificultades para conciliar vida personal, familiar y laboral, contribuyen a sostener la discriminación laboral y salarial de las mujeres y constituyen  a una de sus principales barreras para su desarrollo profesional. En el caso de la sociedad suponen una importante pérdida de talento que lastra la competitividad empresarial y dificulta el progreso económico.
No se circunscribe, por tanto, al ámbito privado y necesita la implicación de todos los agentes sociales: administraciones públicas, empresas, sindicatos y tejido asociativo.
La corresponsabilidad social ve más allá de la conciliación. La corresponsabilidad social significa aumentar la implicación de las personas en el reparto de las responsabilidades domésticas y familiares, especialmente los hombres, para extenderse a otros agentes sociales e instancias públicas y privadas.
El derecho a la igualdad de trato y a la no discriminación y el principio de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres son esenciales para construir una sociedad justa, social y económicamente desarrollada.
Por todo ello, el Gobierno continuará trabajando para fomentar la creación de puestos de trabajo para mujeres, favorecer el emprendimiento, avanzar hacia una presencia equilibrada de mujeres en puestos directivos y de responsabilidad conforme a los principios de mérito y capacidad, y para reducir las desigualdades que aún existen entre mujeres y hombres en los distintos sectores y niveles de la economía y de la sociedad, haciendo especial hincapié en las desigualdades salariales así como en las que afectan a las mujeres del entorno rural.

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